jueves, 24 de septiembre de 2009

5.- El Salvador

Conocí Santa Rosa a principios de 1983, poco después de la muerte de mi padre. Para mediados de 1986 ya estaba viviendo aquí. Creo que fue un amor a primera vista, pese a que la ciudad no siempre me correspondió. He vivido aquí la mayor parte de mi vida.
Las dos novelas que publiqué ("El monstruo en la laguna", 1992 y "Vamos por partes", 2000) la tienen por escenario. Para el momento de editarse la primera de éstas, "El Salvador" ya había sido compuesta y estrenada, en el Teatro Español, en un concierto que abrí para Liliana Herrero. Desde entonces la letra ha tenido una pequeña modificación que creo la mejora un poco.
No sé si mis obras dedicadas a Santa Rosa la reflejan o la honran. Últimamente tengo la sensación de que me persigue una maldición: mis ofrendas no hacen más que bloquear al ser homenajeado.
En cualquier caso, he intentado vestir a la ciudad con invenciones, con fantasías y sueños, con historias, con melodías. Intenté pintar la aldea, aunque sea con brocha gorda.
En esta canción hay una enumeración de cosas, en las que el verbo o motivo de la enumeración sólo se revela al final. En el caso de las dos primeras estrofas, son las cosas que " te matan". En el de la tercera, la cuestión de quién o dónde se escribe nuestra historia.
Hago alusión a los amigos ausentes, porque mis primeros amigos en la ciudad tenían, casi todos, a su vez, amigos que habían emigrado fuera del país, y esas ausencias me resultaban fascinantes. Me hacían desear ser amigo también de aquellos viajeros distantes, como de hecho afortunadamente y en algún caso llegué a serlo luego cuando volvieron.
Ahí hay una cita a Milan Kundera, lo de "la vida está en otra parte".
Cuando hablo del mar ausente, del que somos náufragos, refiero por supuesto una verdad geológica incontrastable (la pampa alguna vez fue lecho del un mar), como también, la manera en que esa verdad ha sido resignificada por Ricardo Nervi (en canción que musicalizara Alberto Cortez: "La pampa es un viejo mar") y Miguel de la Cruz (con música de Raúl Fernandez Olivi: "Canción Mariterránea"). Dicho sea de paso, Raúl fue el primero en grabar "El Salvador", en su disco "Sillas vacías" (2002).
Luego, cuando menciono "el futuro que era ahora", además de poner los tres tiempos verbales en una sola oración, hago una obvia cita de la consigna del Mayo Francés de 1968, pero también de Peter Hammill, quien actuó en Santa Rosa en un espectáculo que produje, en el que precisamente cantó esa canción, "The future now!".
Y ese futuro "que parece cada vez más lejano" es una cita al gran Atahualpa Yupanqui ("con un horizonte abierto, que siempre está más allá"). De algún modo, mezclar a Yupanqui con el Mayo Francés, Kundera y Peter Hammill, tiene una coherencia interna monolítica para mí.
En la grabación Jorge tocó batería y bajo eléctrico, yo canté y toqué la guitarra española, John tocó otra española y la eléctrica, Mauri tocó la eléctrica. En la versión final del disco se grabó una nueva pista vocal, modificando sustancialmente el fraseo. Al final, están los mensajes demoníacos de Julia, que dichos al reves (o al derecho, según se mire) evocan dos viejas canciones populares santarroseñas de la década de los setenta: "Santa Rosa, capital de la alegría" y "La gente quiere que toque, que toque la musiquita". Si no me equivoco los artistas eran Leonardísimo Miranda y Antonio Paco. Eso forma parte de la prehistoria santarroseña para mí. Ya vendrán los expertos a refutarme, y bienvenidos sean.
La mezcla final de este tema es una obra maestra de edición por parte de Jorge: hay tantas texturas y tanto vuelo en las partes instrumentales, que casi hacen olvidar lo largo y cansino de la canción.
No hay ninguna ironía en el hecho de que la música de homenaje a Santa Rosa tenga ritmo de bossa nova. De hecho intentamos disfrazar un poco ese patrón rítmico, pero al final, la forma en que Jorge la tocó estuvo tan buena que la dejamos tal cual.
videoEn el video, se utilizaron a mansalva las imágenes santarroseñas de Jimmy Rodriguez, además de una foto de don Ata y otra de Kundera.

1 comentario:

  1. Hola Alberto. Me comunico con vos debido a que estoy escribiendo un libro sobre la literatura fantastica argentina, y recorriendo internet he visto que publicaste una obra del género, "El monstruo de la laguna". Me interesa contactarme con vos. Mi e-mail es: carlosx106@gmail.com

    Un cordial saludo, Carlos.

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